
Como les comenté hace unos dias, Maria Luisa Rios del blog Milsabores organizó unas “jornadas” bien particulares y llenas de buena vibra. Se trata de los Hacedores de Galletas para la Fundación Alzheimer de Venezuela, donde un grupo de periodistas, cocineros, bloggers y amigos nos reunimos para hacer galletas, (amasarlas, hornearlas, decorarlas, empaquetarlas), y luego llevarlas a la Fundación Alzheimer para que las disfruten en su cena de navidad y se las lleven a sus casas para regalar. No habrá dinero recaudado ni nada por el estilo, por cuanto nuestro trabajo es por puro cariño, asi como el de Maria Luisa por organizarlo, el de Walter Kovacs de la PastelerÃa Banette por prestarnos su cocina y del Excelsior Gama por donar los ingredientes.
Pues nada, ayer me tocaba el turno junto a un grupo extraordinario de personas que tuve el inmenso gusto de conocer en la pastelerÃa, y al igual que ellos, me puse un delantal, un gorro de cocina y meti mis manos en la masa. Amasamos, cortamos, volvimos a amasar, le dimos forma a las galleticas, fuimos al mercado a buscar mas melaza que se acababa, nos reÃmos, vimos las delicias en pastelerÃa que tiene Walter alli en Banette, (por ejemplo un pan de jamon que en lugar de jamón es de pavo, asi que es “pan de pavo”, en masa de croissant, no saben), y en general, nos sentimos muy bien.
Particularmente fue mi impresión, mientras amasaba y recordaba otros momentos en los que he “metido las manos en la masa”, porque casualmente las veces que he trabajado una masa para hacer una torta o una galleta, ha sido por amor, por cariño, y es que creo que nadie cocina (o no deberÃa cocinar) si no es al menos con agradecimiento de tener esa oportunidad. Mezclaba la masa con mas harina y conversaba con todos los demás, (una gente espectacular en todos los sentidos, especialmente por estar dedicando una tarde de su vida a colaborar asi sea un poquito con esta causa tan especial), y fue una sensación muy rica.
Mención aparte merecen las polvorosas de chocolate, naranja y polen, de Elizabeth Maal, que fue la unica galleta que probé y de verdad fue alucinante. Además le pedà a Elizabeth que me explicara que tenÃa la galleta y lo contaba con una vibra tan buena que te sacaba al menos una sonrisa. Ya les contaremos mas de ella en Caracas Café, porque también tiene un servicio de catering.
La semana que viene les diremos como nos fué llevando las galletas a la Fundación Alzheimer de Venezuela, luego les decimos dónde es, para que ustedes también pongan su granito de arena con esa gente tan chévere.


Gracias, gracias!!! Los felicitos. La próxima quisiera participar,me encantarÃa poderme llevar la satisfacción de contribuir a una buena causa y conocer personas que sienten igual a uno, compartir y poderme llevar la sensación y satisfacción que transmites en el artÃculo…
Felicitaciones!!!!