Mientras escribo estas lineas, una fila de cientos de personas en alguno de los 162 sitios de los EEUU donde se venderá a partir de hoy el gadget de la temporada, se acomoda, se prepara cual corredor de los 100 metros planos justo antes de colocarse en la linea de partida. Y es que como leí por alli, el que no está hablando del iPhone en estos momentos (en la blogósfera, claro está), está escribiendo acerca de las esquinas redondeadas de AdSense, jeje.
A pesar de que como buen usuario y evangelizador Apple me emociona la idea de tener uno, no me gusta ser el primero en probar software o hardware…al menos no con MI dinero. Prefiero que los mas fiebrudos y consumistas (de esos que para colmo sólo tendrán que pagar cómodas cuotas), lo compren, lo usen, lo prueben, se quejen de lo que no les gusta, arreglen eso y saquen una versión mejor. De verdad, no hay apuro. Tengo un Treo 650 al que todavía le voy a sacar bastante provecho.
Como dijo el Twitter de David Letterman, yo espero por el iPhone Nano :-)
¿Han escuchado esa expresión? Seguramente si. Se usa cuando uno quiere describir esos momentos relajados, sin pretensiones, que casi siempre suceden entre amigos. Cuando te dicen “vente pa’ la casa, trae lo que quieras”, y llevas una botella de vino, o un paté de esos no muy pretensiosos, o las dos cosas y te sientas a conversar, tomarte el vinito y comerte el “patecito”.
Ir al cine entre semana o bien tarde si es fin de semana, cenar en un restaurante sin mucho plan, hacer un almuerzo para dos un domingo (o pedirlo al delivery), poner una musiquita relajante, son los propios momentos “tipo tranquilo” de los que hablo. De vez en cuando hacen falta, de vez en cuando son necesarios: para la salud mental, para el alma.
No se Ustedes, pero a veces tengo esa necesidad, de tener mas y mejores de esos momentos tipo tranquilo. Los hay mas exóticos que otros, (la semana pasada me vi sentado en el mercado de Ciudad Bolivar, comiendome una curvinata frita, acompañada de paloapique, y de tomar un papelón con limón en un frasco de mayoesa como vaso…frente al Orinoco y con tres de las personas mas cool que conozco, una de ellas la persona que mejor me conoce en el mundo, las otras dos son gente que me conoce bien y me aprecia bastante).
Nada, que tengan muchos momentos de esos en estos dias, a mi me tocan dos semanitas intensas pero por puro gusto, y las voy a tratar de aderezar con algunos instantes de esos.
Anoche en Televén, la Sra. Beatriz de Majo volvió a meterse con los venezolanos. Esta vez no es que nos dijo flojos, sino que nos dijo gafos. La Sra. De Majo comenzó su programa diciendo que el de la semana pasada (cargado de racismo, de epítetos negativos hacia el gentilicio venezolano, en donde lo mas suave que nos decían era “flojos”) era “una provocación” que ella hacía a propósito para “generar una discusión”. Que ella en realidad no piensa que el venezolano sea todo lo que ella dijo la semana pasada, que ella provocaba y pisaba al pobre “panelista” que defendía a los venezolanos solo “para ver la reacción y provocar la discusión”.
Ajah. Y yo me chupo el dedo y tengo un tetero marca Chicco.
Yo creo que hasta peor que el insulto que nos hizo con ese programa de la semana pasada, es lo que nos pretende hacer con este. Ahora no es que ella insultó a la gente, es que eso era “una pose” para “provocar”. Lo mas cómico es que entre nosotros pensamos que si la sra. de Majo no tenía vergüenza, iba a inventar algo asi. Y lo hizo, en lugar de una sencilla disculpa, o de tener dignidad y sacar del aire ese programa. Para colmo de males, trató de aprovecharse tanto del momento y de la publicidad que le generó el show que involuntariamente montó, puso encuestas y espacio para mensajes de texto, a un costo de Bs. 1500 (mas básico mas IVA), es decir, paguen para insultarme.
Ni Geraldo ha llegado a una cosa asi. Ni el programa mas sensacionalista que se les ocurra hace algo asi y sale ileso. Yo entiendo que esa cosa no tiene rating, pero creo que se pasaron. Y no me vengan con que la señora ésta cree que es Orson Welles ni mucho menos. Es mas, creyendo en la premisa de que todo lo que dijo no era cierto y que solo era para provocar esa reacción, que era premeditado pues, diganme Ustedes por que no puedo yo pensar ahora que ésta también es una pose, que esto también es para provocar una reacción.
Y por la cara que ponía puede ser que sea asi. Por la insistencia ridiculísima que tenía en este programa de decir “los venezolanos nnno sssson flojos, ¿vverdaddd que nnnooo?” puede uno llegar a pensar que estaba fingiendo también. Y un porgrama en el que la moderadora no puede mantener la ecuanimidad y siempre esta mintiendo (según su propia confesión) no es precisamente el programa de opinión que uno quiere ver.
Por mi parte, hasta aqui llego con eso. No mas Google Love para ella, no mas publicidad gratuita. El que sea masoquista o el que piense que este pais no tiene remedio, la gente es mala y cualquier otra posición racista o fascista, pues está precisamente en el “público objetivo” de ese espacio.
Como es costumbre, acabo de “colgar” en el servidor de Podomatic el capítulo correspondiente a esta semana de Las 5 de la Mañana, mi podcast de 5 canciones para comenzar el dia.
Descarguenlo a su computadora, a su iPod via iTunes o simplemente escuchenlo con el reproductor que está en el sitio web de Podomatic o en Oyesto.com, a quienes nuevamente saludamos con gran cariño.
El domingo 17 de junio fue transmitido por Televén a las 11 de la noche un programa en el que la Sra Beatriz de Majo, partiendo de la premia de que el venezolano es un flojo, le pregunta a los invitados si en realidad es asi o es que somos trabajadores.
Alli una señora invitada, de nacionalidad italiana, dice y desdice de nuestro gentilicio. Nos llama ladrones, flojos, iresponsables, maltratadores de mujeres, (este último adjetivo me hace pensar que la señora ha tenido alguna mala experiencia con UN venezolano y la está pagando con todos los demás. De paso, es el que mas me duele, puesto que gran parte de mi educación me formó para el respeto a la mujer como a nuestra misma madre. Que toda mujer es hija de alguien y potencialmente madre de alguien mas, y como tal debemos respetarlas). De verdad es denigrante, es asqueroso ver como se denigra de los venezolanos alli y con saña, con mala intención.
Mi amiga y colega Karelia Espinoza, que es profesora en la Universidad Fermín Toro de Barquisimeto, le escribió esta carta abierta, que yo reproduzco aqui y les pido sea enviada a esta señora De Majo, para que públicamente pida disculpas. Igual esta haciendo mi amigo Alex Lanz desde su blog y Luigino Bracci también hace lo propio (la captura del video es cortesía de el). No le pedimos ninguna cosa humillante ni denigrante, solo una corta y sencilla disculpa para con los venezolanos por los conceptos emitidos en ese programa. No podemos dejar pasar una cosa asi, esta bueno de que pasen el escobillón del polvo con nosotros. Somos venezolanos y mas allá de nacionalismos estériles y guerreristas, estamos orgullosos de nuestra patria y nuestro gentilicio.
No se cómo saludarla porque después de ver su programa le perdí por completo el respeto, pero como yo no soy como usted, no va a encontrar ningún insulto porque yo soy una dama.
Los venezolanos, los verdaderos venezolanos, son aquellos que en 1498 descubrió Colón en su tercer viaje al pisar por primera vez suelo venezolano. Del resto TODOS NOSOTROS somos una mezcla maravillosa gracias a ese descubrimiento, encuentro, invasión o como lo quiera ver usted.
Somos bellos porque somos mestizos, en nuestras familias hay sangre europea, africana e indígena. Hay negros pelo liso y tan finos como un blanco, hay blancos pelo chicha y con facciones de negros, hay morenas de ojos verdes y hay blancas de ojos negros… somos bellos y únicos.
Usted nos ofendió y se ofendió a usted misma, no puedo entender como alguien que trabaja aquí, que seguro hizo familia aquí y que supongo que tiene amigos, televidentes y radioescuchas venezolanos no se detuvo a pensar en eso un segundo. Yo tengo sangre francesa y española por parte de mis abuelos, pero me siento más venezolana que nadie.
Usted tiene razón en decir que hay etiquetas, pero eso es normal porque la gente por lo general solo resalta lo malo, como con los Colombianos que según la etiqueta son narcos o ladrones y hay que ir a Bogotá para saber que son unos ciudadanos educados, cultos y amables. En cuanto a los italianos, ellos son considerados el desastre de Europa, así como usted ve a Venezuela así ven los Europeos a Italia, y yo que conozco muchos Italianos, que crecí y viví rodeada de italianos le puedo asegurar que tengo un muy buen concepto de ellos.
Que nos gusta bonchar, que el venezolano toma, que se ríe… si, es cierto, y gracias a eso no estamos en guerra, porque ésta situación política es para locos y por nuestra alegría hemos mantenido la paz, porque ese bochinche es lo que nos mantiene con esperanza.
Usted debería pedir disculpas, no solo a todos los venezolanos, sino al muchacho que tenía de invitado, el popular Coquito, que se merece tanto respeto como cualquiera, él que es un muchacho amable, al que no le falta una sonrisa, que trabajó con uno de los más grandes venezolanos que ha dado ésta tierra Simón Díaz y donde hacían buena televisión, ese muchacho lo vi hacer vida en la UCV y siempre estaba dispuesto a ayudar.
Nosotros los venezolanos nos preocupamos por el prójimo, nos interesa la gente, el ser solidarios, imagino que por eso vive aquí, porque en Francia la gente casi ni dan los buenos días, no les interesa si usted está viva o no y la vida en sociedad es rígida y fría, pues si le gusta tanto eso, múdese, así no se calará más el suplicio de vivir en medio de nosotros.
Fue despectiva, poco humilde y arrogante al generalizar y elaborar conceptos sobre nosotros, insultó a todo el mundo desde los televidentes hasta cualquier venezolano de a pie. Es lamentable que usted tenga un espacio en un medio de comunicación para promover la discriminación, el odio y la humillación, no podía creer lo que veía, fue una vergüenza.
Espero que reflexione y se muerda la lengua antes de meterse con los venezolanos porque recuerde señora que así se está insultando a usted misma.
Hoy regresé de viaje, (el lunes y martes estuve en Maracaibo, desde el miércoles en Ciudad Bolívar y hoy tomé el avión desde Puerto Ordaz a Caracas), y tuve la oportunidad de “estrenar” el nuevo viaducto que comunica el estribo La Guaira con el estribo Caracas, es decir: ¡de nuevo se puede llegar de Caracas a La Guaira en 20 minutos! La caida del otro viaducto era inevitable, y viviendo en un país donde los elevados duran 20 años instalados, no puedo sino sentirme feliz de que terminaran este nuevo puente. Si fue en tiempo record o no, me reservo mi opinión, (no los voy a aburrir con explicaciones acerca del tiempo de fraguado del concreto). (Y solo quisiera agregar algo, mas allá de que se esté de acuerdo o no con lo que sea, me resultan graciosas las opiniones de las personas que no tienen conocimientos de estructura o ingeniería acerca de la resistencia del puente. Las respeto como opiniones, pero son tan válidas como las que yo pueda tener de fusión del núcleo atómico).
En Maracaibo lo pasé muy bien, el trabajo fluyó perfectamente y descubrí un sushi bar exraordinario: Kokai. Tambien tiene una sucursal en Valencia y una en Maracay, (esta última con unos rolls muy buenos pero con un desorden en la cocina impresionante). En Ciudad Bolívar colaboré con el montaje de Julius Popp, Nan González, Roberto Obregón y Mariana Rondón en el 1er Festival Internacional del Agua. En la parte gastronómica les puedo contar que almorcé frente al Orinoco en el mercado de Ciudad Bolívar una curvinata excelente, con un contorno de la región que se llama “paloapique”, (frijoles rojos con arroz amarillo, muy sabroso), y me tomé un papelón con limón servido en frasco de mayonesa, muy pintoresco pero de verdad lo disfruté mucho.
También visité un hotel diseñado décadas atrás por Fruto Vivas, ese extraordinario arquitecto venezolano (autor de la famosa Flor de Hannover), Las Cumbres. Alli probé un roll de lau-lau (especie de lenguado que solo se pesca en el estado Bolívar), preparado por un sushero de la etnia pemón. Les confieso que el rollo estaba muy bien hecho, pero me quedo con el pescado frito que me comí frente al Orinoco.
La verdad no es el precio de las cosas lo que uno debe apreciar, sino esa condición única que hace que disfrutes cada momento de ellas.
Viéndolo bien son bastantes, es decir, 10 semanas publicando este podcast son unos 50 temas y una cantidad también interesante de minutos “al aire”. Esta semana tenemos el Episodio Nro. 10 de Las 5 de la Mañana, y se trata de canciones que nos pidieron Ustedes o que por alguna razón no llegaron a estar en las 9 listas anteriores, (pero fueron consideradas).
Como siempre, espero que les guste y que sigan descargándolo semana a semana. Aunque es una especie de terapia para mi y lo voy a seguir grabando todas las semanas, ultimamente he sentido la necesidad de hacer otro podcast, quizá con una frecuencia menor, pero con algún contenido. Ya les contaré si lo termino de hacer :-)
El Modulor es una serie de artículos y notas escritas por Guillermo Amador Bograd, desde donde exista una conexión a Internet o el tradicional papel y lapiz. Si llegaste buscando Que es el Modulor de Le Corbusier, estas a un click de encontrarlo. Tambien puedes ver mis fotos en Flickr, leer mi blog de gastronomia y ciudad, Caracas Cafe o escuchar mi podcast.
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